Si consiguiera

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Si consiguiera declarar lo que amo, si consiguiera elevar mi amor por el cielo como una nube en la luz; si como murallas que se derriban, para descubrir la verdad erguida en medio, consiguiera abatir mi cuerpo, dejando solo la realidad de mi amor, la realidad de mi, que no se llama gloria, fortuna o ambición, sino amor o deseo, yo sería aquel que ilusionaba; aquel que con lengua, ojos y manos revela ante todos la verdad ignorada, la verdad de mi amor evidente.

Libertad no conozco más que la libertad de estar cautivo en alguien cuyo nombre no puedo oír sin estremecimiento; alguien por quien me olvido de esta sórdida presencia, por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, y mi cuerpo y espíritu navegan en su cuerpo y espíritu como troncos extraviados que el mar hunde o eleva libremente, con la libertad del amor, la única libertad que me exalta, la única libertad por que muero.

Tú acreditas mi existencia: si no te conozco, no he vivido; si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Basado en el libro “La realidad y el deseo”

Suicidio

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Inerme en aquella pared,
absorto en la luz que iluminaba su vida,
alcanzó a distinguir que pendía de un hilo,
entonces, sin mayor energía,
sin ninguna clemencia,
activo la palanca y acabo con ella,
desplomándose en la más rotunda oscuridad.

A una sublime Virgen

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Te regalo la quietud de los brazos,
el deseo ahogado de tus manos,
la oscuridad de tus ojos
cubiertos por negra seda.

Te regalo la cuerda que tensa tus miedos,
la que crea el vértigo hacia lo desconocido
donde confundes y temes dolor o placer.

Te regalo un cielo
colmado de estrellas,
con cometas dorados
y brillantes luceros.

Te regalo un primer momento,
un instante de vacío para sentir
que una boca recorre tu cuerpo.

Te regalo la caricia de un tierno aliento
visitando tus cimas,
el tacto efímero de unos dedos que te perfilan,
el roce de una piel que adivinas.

Te regalo esta noche
donde reina la luna,
entre nubes de plata
y destellos de luces.

Te regalo al oído la entregada respiración
de aquel que aparece en tu fantasía,
el sonido que bombea su corazón
al rechazar de ti sentir el tacto,
el latir de su obsesivo deseo
por hacerte feliz.

Te regalo el manto de calor
que surge de tu cuerpo,
el ardor propagado
por el sentir anudado.

Te regalo los mares
de aguas cristalinas,
con peces de colores
y conchas de nácar.

Te regalo un primer jameo,
como el que deja el mar
al mezclarse con la lava,
el primero de muchos dónde tus notas
de goce quedarán encerradas.

Te regalo la impotencia de dar,
mezclando tus ganas
con el placer que te dan.

Te regalo el silencio
de mis pensamientos,
donde anido deseos
y gratos momentos.

Te regalo quedar aislada
en un mundo de aguas,
de ahogadas palabras.

Te regalo mil besos
que esperan ansiosos,
por llegar a tu boca
y a todo tu cuerpo.

Te regalo el espasmo del vientre,
la contracción en los pétalos de rosa de tu interior,
el ladeo del sueño
y el blanco sendero.

Te regalo el silencio de un beso
de quien te ve disfrutar,
de quien sabe que por fin
te ha logrado liberar.

Te regalo la luz del final,
el estallido de fuego,
el crujir de las brasas
que alejan el celo.

Te regalo mi jardín,
lleno de ensueños,
donde cultivo rosas
y pienso los versos.

Recuerda linda,
cuanto más se envejece
más se parece el pastel de cumpleaños
a un desfile de antorchas.

Fantasma

Click para ampliarSoy fantasma que recorre tu vida, alma desalojada de su cuerpo que aún se niega a perder la suya,
soy fantasma de piel y huesos invisible ante tus ojos,
soy ese a través del que transitas sin tan siquiera tropezar, sin tan siquiera sentir,
soy fantasma que te espía en la noche tratando de adivinar tu sueño,
soy ese espíritu que no logra proyectar sombra, ni reflejo en las paredes y espejos de tu alma,
soy aquel que llora en el silencio, ese cuyas lágrimas se disuelven en el aire sin dejar tan siquiera un rastro húmedo en tu sendero,
soy ese que muere día a día frente a ti aún cuando estás ausente,
soy ese que pierde la vida cada minuto sin ti,
ese que pierde su esencia en el viento, y su imagen en la lluvia....

Soy fantasma que deambula entre penumbras confundiéndose en las sombras de la noche,
ese que no siente calor ni frío porque su piel está seca y muerta...

Soy aquel que no respira porque el aire fétido de la ciudad atraviesa sus pulmones sin dejar en ellos el oxígeno que lo haría sentir vivo,
soy aquel que cada noche se envuelve entre tus piernas tratando de sentir el correr de la sangre entre tus venas...

Click para ampliarSoy aquel que aunque muerto para ti, no puede dejar la vida que tuvo entre tus brazos...

Fantasma que te extraña cada noche, y se disuelve sobre tu piel con los destellos del nuevo día...

Soy espectro que te sigue por las calles, sin que sus pasos se escuchen entre la gente,
aquel cuyas palabras se pierden entre sus murmullos y el sonido de la lluvia sobre los adoquines de la acera...

Soy aquel que sigue muriendo cada minuto sin ti... Que se pierde entre el olvido...

Como la primera vez

Click para ampliar¿Te imaginas que tu novia olvidara diariamente al dormir todo lo ocurrido durante el día y por lo tanto al despertar, tienes el reto de enamorarla nuevamente?

Henry Roth (Adam Sandler) es veterinario en un parque acuático de Hawaii; mantiene amoríos fugaces con las turistas, tiene un departamento en el acuario, un pingüino como mascota y un simpático amigo con un ojo de vidrio como confidente (Rob Schneider). Hasta aquí todo funciona muy bien, un día y por azar, conoce, desayuna y se enamora de Lucy Whitmore (Drew Barrymore), una dulce chica que a raíz de un accidente automovilístico padece pérdida de memoria a corto plazo; es decir, Lucy puede recordar todo hasta antes de su accidente, pero a partir de ese momento, todo lo que viva en un día lo olvidará después de dormir.

En fines un tanto científicos, la pérdida de memoria a corto plazo no funciona así, sino más bien como algo similar a lo que vimos en Finding Nemo o Memento; no obstante, se trata de una comedia y el padecimiento manejado de esta forma, sirve de marco perfecto para lograr una tierna historia con una pareja que ya nos había demostrado funcionar muy bien en pantalla (The Wedding Singer).

Pues bien, este fin de semana disfrute por enésima ocasión de esta película, que si bien me hace reír hasta las lágrimas, también me hace pensar en “Como si fuera la primera vez”. ¿Cuántas veces hemos intentado comportarnos “como si fuera la primera vez”? ¿Cuántas veces nos hemos sentido, en diversos aspectos, "como si fuera la primera vez"? ¿Cuántos momentos hubiéramos deseado transcurrieran “como si fuera la primera vez”? o ¿En cuantos otros, siendo lo último que se deseaba y esperaba, nos hemos comportado “como si fuera la primera vez”?

Como todo en esta vida se tienen los pros y contras de una misma situación. En la cinta vemos como Henry prueba distintas técnicas para reconquistar a Lucy con la seguridad de que si la técnica en turno no funciona, sin importar lo estúpido o animal de su comportamiento, al otro día Lucy no recordará absolutamente nada y tendrá una nueva oportunidad de comenzar. A la fecha no conozco a una sola persona a la cual se le reinicie el sistema diariamente y francamente no me gustaría nadita. Nada más imaginemos la infinidad de combinaciones de sucesos que podrían existir si a tu pareja amada se le reseteara el sistema diariamente… y que tal si a ti se te borrara la cinta a diario y despertaras pensando que tienes 23 años, es el día de tu graduación y será la noche esperada con Vivianita solo para darte cuenta que ya tienes 45, Vivianita se caso con el estirado de tu primo, tu ni a perro llegas, vives con tus padres y tu iguana Godzilla.

En fin, no se puede ni conviene actuar siempre “como si fuera la primera vez”, tampoco se puede ni nos conviene que nos actúen siempre “como si fuera la primera vez”, sin embargo siempre nos será venéfico mantener esa chispa y entusiasmo que normalmente nos caracteriza en nuestros nuevos ámbitos, sean personales, familiares o laborales. Cada nuevo día tenemos la oportunidad de iniciar de nuevo sin olvidar lo que hasta ese momento nos ha hecho ser lo que somos.