Mí difícil hora

Vine al mundo
para construir una vida
según la imagen de mi corazón.

Un corazón de muchacho es como el inicio de una canción,
el plano del castillo que regalaron a la gente amable para su santo,
pero el corazón de hombre son manos y callos,
los cuales entran con dolor por su sangre en los ladrillos,
para construir aquí por lo menos una cervecería al lado de la
carretera
para los peregrinos agotados de caminar y para las peregrinas.

Hoy es mi difícil hora.
El corazón de muchacho se me murió y sin ayuda lo saco en el féretro
y por el muerto sufriendo sufro también
por él que en mi pecho empieza a nacer.

Click para ampliarHoy es mi difícil hora;
un corazón ya lo enterré y el otro aún no lo tengo,
debilitado de ansiedad y debilitado de soledad,
en vano lucho contra los gélidos muros de mi cuarto mordaz.

Carta de la amada, lámpara, libro del amigo
cosas nacidas del amor, de la luz y de la fe
hoy quédense conmigo séanme tres veces más fieles,
cuando me quede huérfano en el mundo,
y recen para que me crezca un corazón valiente y firme
y crean hoy por mí que así será,
y crean hoy por mí que construiré
según a su imagen y semejanza
la vida de un hombre justo.

El corazón del hombre aún no lo tengo,
solo en mi difícil hora;
y por eso no confío.

Si tan solo...

Click para ampliar
¿Dónde te encuentro si yaces en una tierra hasta ahora oculta a mí? ¿En dónde puedo respirar el aire que alivia las miserias de este mundo, si las corrientes están perdidas más allá de mi comprensión? Si mirar más allá de mis pensamientos me eleva a la conciencia, ¿será que sólo me engaño creándome una ilusión que jamás llegará? Sosiego le pido a la inquietud, calma le pido a mi piel erizada por el frío de estas mañanas invernales, calma al corazón que se congela esperando que ya sea por siempre, para no sentir que la vida pasa sin mayor atención al color de mis mejillas. Ese construir solitario, la arquitectura del ser en mis tobillos sosteniéndome día a día.

Me gusta como día a día te transformas, cierras las puertas y ventanas de tu universo, alejada te observas interiormente creyendo hallar en cada fibra un secreto que desearías confesarme pero que callas. Deglutes tu existencia en palabras, exhalas ternura, infundes cinismo pero al final nadie sabe a donde mirar cuando callas. ¡Cómo palpitan los sueños en las venas cuando anochece y no queda más remedio que poner la cabeza en la almohada y confesarle que no todo es mentira, pero que duele que no lo sea!

Te soñé. O quizás sólo se trataba de la visión de mis anhelos palpitando en las pupilas esperando agonizantes, que la luz del día no se atreviera a pasar para que así no pudiera romper el encanto de tu frágil fantasía. Musa mía, si pudieran mis labios traerte el sueño eterno te besaría tan pronta y exquisitamente para que tus formas marmóreas se conservarán intactas, destructora de cielos, creadora de infiernos y hechizos vulgares, te tomaré entre mis brazos y susurraré mi amor delicado en tus oídos. ¡Ven a mi abrazo, que hoy serás parte de la dichosa eternidad! ¿Escuchas eso? Es el susurro de las almas esperando que te acerques, encadénate a sus pasiones malsanas, sus ironías mediocres que sus manos tomen tus formas, la sangre que podría correr por estos suelos si tan solo te descalzases, ¡desnúdate!, que quiero concebir mi voluntad en tu cálida piel.

Mis labios, otros labios, el shock, el golpe de un cigarro, un romance nuevo, quizás una esperanza de poder alejarme de ti. No resulta.

Delicadamente beberé tu existencia como el colibrí absorbe la esencia de la flor. Habrás de sentir mi calidez descender hasta la morada de tus sueños mórbidos, de esos deseos que cabalgan en tus lubricadas partes. ¡Habrás de sentirme llegar a donde tus dedos se detienen, impacientes, acortados, inseguros, advenedizos! Y al desierto llegarán los mares llenando de vida el sitio de tu espíritu. Tan dulce el gemido de placer, tan azucarados esos labios, tan gratos, tan melosos, ¡me pierdes!

¡Si tan sólo me permitieras entrar en tu corazón y amarte tan delicadamente!

Si consiguiera

Click para ampliar

Si consiguiera declarar lo que amo, si consiguiera elevar mi amor por el cielo como una nube en la luz; si como murallas que se derriban, para descubrir la verdad erguida en medio, consiguiera abatir mi cuerpo, dejando solo la realidad de mi amor, la realidad de mi, que no se llama gloria, fortuna o ambición, sino amor o deseo, yo sería aquel que ilusionaba; aquel que con lengua, ojos y manos revela ante todos la verdad ignorada, la verdad de mi amor evidente.

Libertad no conozco más que la libertad de estar cautivo en alguien cuyo nombre no puedo oír sin estremecimiento; alguien por quien me olvido de esta sórdida presencia, por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, y mi cuerpo y espíritu navegan en su cuerpo y espíritu como troncos extraviados que el mar hunde o eleva libremente, con la libertad del amor, la única libertad que me exalta, la única libertad por que muero.

Tú acreditas mi existencia: si no te conozco, no he vivido; si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Basado en el libro “La realidad y el deseo”

Suicidio

Click para ampliar


Inerme en aquella pared,
absorto en la luz que iluminaba su vida,
alcanzó a distinguir que pendía de un hilo,
entonces, sin mayor energía,
sin ninguna clemencia,
activo la palanca y acabo con ella,
desplomándose en la más rotunda oscuridad.

A una sublime Virgen

Click para ampliar
Te regalo la quietud de los brazos,
el deseo ahogado de tus manos,
la oscuridad de tus ojos
cubiertos por negra seda.

Te regalo la cuerda que tensa tus miedos,
la que crea el vértigo hacia lo desconocido
donde confundes y temes dolor o placer.

Te regalo un cielo
colmado de estrellas,
con cometas dorados
y brillantes luceros.

Te regalo un primer momento,
un instante de vacío para sentir
que una boca recorre tu cuerpo.

Te regalo la caricia de un tierno aliento
visitando tus cimas,
el tacto efímero de unos dedos que te perfilan,
el roce de una piel que adivinas.

Te regalo esta noche
donde reina la luna,
entre nubes de plata
y destellos de luces.

Te regalo al oído la entregada respiración
de aquel que aparece en tu fantasía,
el sonido que bombea su corazón
al rechazar de ti sentir el tacto,
el latir de su obsesivo deseo
por hacerte feliz.

Te regalo el manto de calor
que surge de tu cuerpo,
el ardor propagado
por el sentir anudado.

Te regalo los mares
de aguas cristalinas,
con peces de colores
y conchas de nácar.

Te regalo un primer jameo,
como el que deja el mar
al mezclarse con la lava,
el primero de muchos dónde tus notas
de goce quedarán encerradas.

Te regalo la impotencia de dar,
mezclando tus ganas
con el placer que te dan.

Te regalo el silencio
de mis pensamientos,
donde anido deseos
y gratos momentos.

Te regalo quedar aislada
en un mundo de aguas,
de ahogadas palabras.

Te regalo mil besos
que esperan ansiosos,
por llegar a tu boca
y a todo tu cuerpo.

Te regalo el espasmo del vientre,
la contracción en los pétalos de rosa de tu interior,
el ladeo del sueño
y el blanco sendero.

Te regalo el silencio de un beso
de quien te ve disfrutar,
de quien sabe que por fin
te ha logrado liberar.

Te regalo la luz del final,
el estallido de fuego,
el crujir de las brasas
que alejan el celo.

Te regalo mi jardín,
lleno de ensueños,
donde cultivo rosas
y pienso los versos.

Recuerda linda,
cuanto más se envejece
más se parece el pastel de cumpleaños
a un desfile de antorchas.

Fantasma

Click para ampliarSoy fantasma que recorre tu vida, alma desalojada de su cuerpo que aún se niega a perder la suya,
soy fantasma de piel y huesos invisible ante tus ojos,
soy ese a través del que transitas sin tan siquiera tropezar, sin tan siquiera sentir,
soy fantasma que te espía en la noche tratando de adivinar tu sueño,
soy ese espíritu que no logra proyectar sombra, ni reflejo en las paredes y espejos de tu alma,
soy aquel que llora en el silencio, ese cuyas lágrimas se disuelven en el aire sin dejar tan siquiera un rastro húmedo en tu sendero,
soy ese que muere día a día frente a ti aún cuando estás ausente,
soy ese que pierde la vida cada minuto sin ti,
ese que pierde su esencia en el viento, y su imagen en la lluvia....

Soy fantasma que deambula entre penumbras confundiéndose en las sombras de la noche,
ese que no siente calor ni frío porque su piel está seca y muerta...

Soy aquel que no respira porque el aire fétido de la ciudad atraviesa sus pulmones sin dejar en ellos el oxígeno que lo haría sentir vivo,
soy aquel que cada noche se envuelve entre tus piernas tratando de sentir el correr de la sangre entre tus venas...

Click para ampliarSoy aquel que aunque muerto para ti, no puede dejar la vida que tuvo entre tus brazos...

Fantasma que te extraña cada noche, y se disuelve sobre tu piel con los destellos del nuevo día...

Soy espectro que te sigue por las calles, sin que sus pasos se escuchen entre la gente,
aquel cuyas palabras se pierden entre sus murmullos y el sonido de la lluvia sobre los adoquines de la acera...

Soy aquel que sigue muriendo cada minuto sin ti... Que se pierde entre el olvido...

Como la primera vez

Click para ampliar¿Te imaginas que tu novia olvidara diariamente al dormir todo lo ocurrido durante el día y por lo tanto al despertar, tienes el reto de enamorarla nuevamente?

Henry Roth (Adam Sandler) es veterinario en un parque acuático de Hawaii; mantiene amoríos fugaces con las turistas, tiene un departamento en el acuario, un pingüino como mascota y un simpático amigo con un ojo de vidrio como confidente (Rob Schneider). Hasta aquí todo funciona muy bien, un día y por azar, conoce, desayuna y se enamora de Lucy Whitmore (Drew Barrymore), una dulce chica que a raíz de un accidente automovilístico padece pérdida de memoria a corto plazo; es decir, Lucy puede recordar todo hasta antes de su accidente, pero a partir de ese momento, todo lo que viva en un día lo olvidará después de dormir.

En fines un tanto científicos, la pérdida de memoria a corto plazo no funciona así, sino más bien como algo similar a lo que vimos en Finding Nemo o Memento; no obstante, se trata de una comedia y el padecimiento manejado de esta forma, sirve de marco perfecto para lograr una tierna historia con una pareja que ya nos había demostrado funcionar muy bien en pantalla (The Wedding Singer).

Pues bien, este fin de semana disfrute por enésima ocasión de esta película, que si bien me hace reír hasta las lágrimas, también me hace pensar en “Como si fuera la primera vez”. ¿Cuántas veces hemos intentado comportarnos “como si fuera la primera vez”? ¿Cuántas veces nos hemos sentido, en diversos aspectos, "como si fuera la primera vez"? ¿Cuántos momentos hubiéramos deseado transcurrieran “como si fuera la primera vez”? o ¿En cuantos otros, siendo lo último que se deseaba y esperaba, nos hemos comportado “como si fuera la primera vez”?

Como todo en esta vida se tienen los pros y contras de una misma situación. En la cinta vemos como Henry prueba distintas técnicas para reconquistar a Lucy con la seguridad de que si la técnica en turno no funciona, sin importar lo estúpido o animal de su comportamiento, al otro día Lucy no recordará absolutamente nada y tendrá una nueva oportunidad de comenzar. A la fecha no conozco a una sola persona a la cual se le reinicie el sistema diariamente y francamente no me gustaría nadita. Nada más imaginemos la infinidad de combinaciones de sucesos que podrían existir si a tu pareja amada se le reseteara el sistema diariamente… y que tal si a ti se te borrara la cinta a diario y despertaras pensando que tienes 23 años, es el día de tu graduación y será la noche esperada con Vivianita solo para darte cuenta que ya tienes 45, Vivianita se caso con el estirado de tu primo, tu ni a perro llegas, vives con tus padres y tu iguana Godzilla.

En fin, no se puede ni conviene actuar siempre “como si fuera la primera vez”, tampoco se puede ni nos conviene que nos actúen siempre “como si fuera la primera vez”, sin embargo siempre nos será venéfico mantener esa chispa y entusiasmo que normalmente nos caracteriza en nuestros nuevos ámbitos, sean personales, familiares o laborales. Cada nuevo día tenemos la oportunidad de iniciar de nuevo sin olvidar lo que hasta ese momento nos ha hecho ser lo que somos.

Tu sombra

Click para ampliarSi yo habitase tu sombra nunca te alejarías.
Precediendo, siguiendo, rodeando a tus pasos
sería como el huésped del aire que haces tuyo,
que limita tu cuerpo de piel recién amada.

Concédeme el albergue de tu sombra, descubre
el secreto del sol que derrama tu sombra,
que hace que te dupliques gris sobre los caminos,
como un espejo oscuro que mima tu contorno
pero del que se escapan tu sonrisa, tu frente,
la luz de tu mirada, el color de tu blusa,
los pliegues de tu falda, todo lo que en ti brilla.

Si así fuera... yo llenaría tu sombra de colores,
mediría tus pasos de modo que no huyeran,
salvaría las trampas en que se embosca el tiempo,
sin traspasar los límites que tu sombra dibuja.
Qué gozosa existencia me sería la de vivir contigo,
habitando el espacio donde nace y concluye
lo que de ti poseo, lo que me ha dado nombre,
aquello que el amor recompone en la pena.

En tu sombra...yo sería prolongación, apéndice
de tu misma presencia, en ti siempre enraizado
igual que el árbol en tierra, mirando como andas,
surgiendo de tus piernas donde se asienta un mundo
poblado de caricias que hiciste mío ya hace tiempo,
desde aquel primer día en que, tú sabes, yo te pienso.

Nunca te alejarías de mí, ya inseparable,
ya atada dulcemente al pie de tu estatura
donde yo nacería saludando a la aurora,
alzado con el sol donde las sombras crecen.
Y al llegar la negrura sin sombra de la noche
treparía a tu cuerpo, tan mío, tan amado,
para habitar de nuevo tu sombra con el día.

Si yo fuera tu sombra, sirena...¡cuánto te amaría!

Fin de un amor

Click para ampliar
No sé si es que cumplió ya su destino,
si alcanzó perfección o si acabado
este amor a su límite ha llegado
sin dar un paso más en su camino.

Aún le miro subir, de donde vino,
a la alta cumbre donde ha terminado
su penosa ascensión. Tal ha quedado
estático un amor tan peregrino.

No me resigno a dar la despedida
a tan altivo y firme sentimiento
que tanto impulso y luz diera a mi vida.

No es culminación lo que lamento.
Su culminar no causa la partida,
la causará, tal vez, su acabamiento.

En tu piel

Click para ampliar


Hoy me quise ver reflejado en tus ojos
Nadar en ellos y ahogarme en tus pupilas
Secar mis lágrimas rozando tus párpados

Click para ampliar



Hoy podía escribir mis poemas en tu piel
Rimar muy juntos hasta estallar en llamas
Saciar nuestros deseos dejándonos llevar
Nadar en las suaves aguas de nuestro mar

Click para ampliar


Hoy…. perdí la razón y te dije que te odio
Era solamente mi grito diciendo te necesito
Mi celoso y apasionado amor no me escuchó
Silencio tuyo, llanto mío, es soledad de a dos


Click para ampliar

Hoy me pediste la diferencia con el pasado
Los racimos de sueños de las uvas de antaño
Hoy es vino añejo de nueve años de soledad
Tú pregunta cual conjuro resucitó el miedo

Click para ampliar
Hoy descubrí en tí el ciclo eterno del perdón
Despiertas a mis aves dormidas las inquietas
Dame la oportunidad de romper mis barreras
Abrazame muy fuerte y quiereme una vez más